De un vistazo

El Diálogo sobre Gobernanza Hídrica 2015 (DWG 2015) se enfocará en dos temas centrales para la gobernanza hídrica: la equidad y la seguridad hídrica en las regiones semiáridas en los países desarrollados y en desarrollo. Los objetivos son:

 

  1. Crear diálogo robusto relacionado a la Gobernanza Hídrica;
  2. Definir y enmarcar el nivel y el contexto de estas cuestiones en los debates nacionales e internacionales;
  3. Elevar el nivel de conciencia y del debate a nivel local e internacional para movilizar a las asociaciones que impulsen el desarrollo de programas de investigación integral de los diferentes aspectos de la gobernanza del agua;
  4. Servir como una plataforma de expertos para una Consulta Regional sobre Seguridad Hídrica realizado por el grupo de trabajo de ONU-Agua sobre Seguridad Hídrica en la región América Latina y el Caribe.

 

El 2015 DWG es un seguimiento a la Conferencia sobre Gobernanza del Agua Dulce, celebrada en Sudáfrica en 2012, y del Séptimo Diálogo Interamericano sobre Gestión del Agua (D7) celebrado en Medellín, Colombia, en 2011.

 

En 2012, la Conferencia sobre Gobernanza del Agua Dulce se reunieron más de 500 científicos y profesionales representantes de 29 países de cinco continentes, quiene convergieron alrededor del asunto de la gobernanza agua dulce para el desarrollo sostenible. La conferencia fue conceptualizada y organizada por el Departamento Sudafricano del Agua (DWA) y la Comisión de Investigación en Agua (WRC), e incluyó presentaciones de 64 artículos, 16 talleres y 3 debates sobre de legislación del agua.

 

La Red Interamericana de recursos de agua (RIRH) y el gobierno de Colombia organizaron el séptimo Diálogo Interamericano sobre gestión del agua (D7) en Medellín. Reunieron a más de 1500 actores de gestión de agua, incluyendo a funcionarios gubernamentales, líderes del sector privado, sociedad civil y organizaciones de usuarios de agua, así como entidades financieras multilaterales y organismos internacionales de los sistemas de la ONU y OEA procedentes de todos los países de las Américas. Estos grupos de partes interesadas celebraron un debate interactivo a lo largo de una semana, alrededor del compromiso intergeneracional necesario para administrar el agua de manera sostenible, incluyendo temas de gobernanza y el nexo agua-alimentos-energía, reflexionar sobre los compromisos y acuerdos en materia de gestión del agua en un entorno cambiante, así como consolidando las propuestas y posiciones regionales presentadas en el Foro Mundial del Agua que se llevó a cabo a cabo en Marsella, Francia (2012) y la Cumbre Mundial Río + 20 en Brasil. Asimismo, en el D7 se formularon propuestas para establecer una red de observatorios sobre diferentes temas relacionados con la gestión del agua en las Américas.

 

La consulta Regional sobre Seguridad Hídrica que llevará a cabo el grupo de trabajo de ONU-Agua sobre el tema, tiene como objetivo lograr una mejor comprensión del concepto de seguridad hídrica y la identificación de problemas prioritarios en el contexto específico de América Latina y el Caribe; identificar los vínculos entre la seguridad hídrica en América Latina y Caribe, los ODM y la agenda de desarrollo post 2015; proporcionar recomendaciones de ONU-Agua sobre cómo podrían ayudar a los países de la región para abordar temas de seguridad hídrica; y formular recomendaciones a los países de la región para ayudarlos a abordar cuestiones clave de seguridad hídrica.

 

En el DWG 2015 participarán académicos, tomadores de decisiones e implementadores de políticas de administración del agua y representantes de redes, dedicados a discutir enfoques contemporáneos, compartir lecciones aprendidas y estructurar las nuevas preguntas frente a los retos del siglo XXI en materia de seguridad hídrica, con un énfasis especial en las regiones semiáridas. Estos diálogos deben propiciar que las nuevas ideas vayan más allá del intercambio académico para realmente lograr el futuro que soñamos, nutrido y desarrollado a través de la lente del agua, capaz de encauzar todos los temas relacionados con su protección, gestión y uso.

 

En pocas palabras, la gobernanza es definida por los sistemas políticos, sociales, económicos y administrativos implementados, los cuales afectan directa o indirectamente el uso, desarrollo y gestión de los recursos hídricos y la prestación de servicios de agua en los diferentes niveles de la sociedad. Muy importante, el agua es parte de desarrollos sociales, políticos y económicos más amplios, y es afectada por decisiones ajenas al sector de agua.

 

Igualmente, seguridad hídrica se define, según el reporte analítico de ONU-Agua que sirve como base para el proceso de consulta, como: “la capacidad de una población para garantizar el acceso sostenible a suficientes cantidades de agua de calidad aceptable para el sostenimiento de los medios de subsistencia, bienestar humano y desarrollo socio-económico, para garantizar la protección contra la contaminación del agua y desastres relacionados con la misma, y para la preservación de los ecosistemas en un clima de paz y la estabilidad política”. El informe también hace hincapié en el papel clave de la gobernanza del agua como condición “esencial para lograr la seguridad del agua, que requiere instituciones cuidadadosamente diseñadas y empoderadas (…) apoyo institucional, legal y regulatorio y capacidad de cambio, estructuras de gestión adaptables, nuevas formas de relaciones y modelos multicapas capaces de integrar las dimensiones naturales y sociales complejas. Las estructuras de gobernanza deben ser adaptadas a las condiciones locales y necesidades, aplicadas a diversos niveles de manera tal que se refuercen y complementen mutuamente. También comparte la visión del enfoque de los diálogos sobre gobernanza y seguridad hídricas, ya que se ve a la seguridad hídrica el concepto que encapsula “desafíos complejos e interconectados y destaca el papel central del agua para lograr un mayor sentido de seguridad, sostenibilidad, desarrollo y bienestar humano”.

 

En las regiones semiáridas, los recursos de agua dulce son un factor limitante para el desarrollo. En tales regiones, la asignación de recursos de agua entre usuarios que compiten es un acto fino de equilibrio para garantizar la seguridad del agua; de ahí la necesidad de un enfoque integrado, conocido como gestión integrada de los recursos hídricos (GIRH). La asignación equitativa de los recursos hídricos debe definirse en las prioridades nacionales. Mientras que muchos países ya reconocen gestión del agua como una prioridad, hay muchos otros conductores en la práctica que determinan cómo se distribuye el agua; infraestructura, imperativos de desarrollo que podrían no asignar el agua a los usos con valor más alto, creación de empleos, entre otros.

 

En la interfaz de la economía, la política y los esfuerzos de protección ambiental, la gestión y distribución de los recursos hídricos es uno de los grandes retos globales del siglo XXI. La escasez y el acceso inadecuado al agua son exacerbados por presiones externas tales como el crecimiento demográfico, la urbanización, la expansión de las actividades económicas y el cambio climático. Estas fuentes de estrés plantean serios riesgos para la vida y la seguridad económica de muchos sectores de la sociedad ahora y en el futuro, especialmente los pobres, a pesar de numerosos esfuerzos implementados hacia el reciclaje, reutilización y conservación del agua en muchas de sus aplicaciones en procesos industriales, generación de energía y uso agrícola del agua.

 

Sin embargo, la creciente demanda continúa y ya supera la oferta disponible de recursos en algunas áreas. Aunque existen tecnologías innovadoras para mejorar la disponibilidad de fuentes de agua como cosecha de lluvia, tecnologías de desalinización, captación de niebla así como grandes esquemas de transferencia de agua entre zonas con abundancia y otras más secas, en el mismo país o entre países, estas opciones conllevan altos costos sociales, ambientales y económicos.

 

A pesar de esta clara escasez, las decisiones relacionadas con el acceso al agua dependen en gran medida de cómo estos recursos son gobernados y en consecuencia, administrados. Sistemas gobernanza, determinar quién obtiene qué agua, cuándo y cómo, y decidir quién tiene el derecho al agua y a servicios relacionados. Quién toma estas decisiones y a qué nivel, quién paga por ello y quién decide cuánto, qué sistemas existen para asegurar la equidad y la justicia en las decisiones de asignación y quién es responsable de la puesta en marcha de estos sistemas y asegurar su cumplimiento y el de los recursos legales. Estos actores no se limitan al ‘gobierno’, sino incluyen a las autoridades locales, el sector privado y la sociedad civil. Se relacionan también con una serie de cuestiones íntimamente ligadas al agua, desde la salud y la seguridad alimentaria, hasta el desarrollo económico, el uso de la tierra y la protección de los ecosistemas naturales de los cuales dependen nuestros recursos hídricos.

 

La toma centralizada de las decisiones y las jurisdicciones y políticas fragmentadas para la gestión del agua, la disjunción entre las políticas y la falta de supervisión y cumplimiento de las mismas, la superposición y poca claridad de mandatos de los diferentes actores, la fijación de precios injustos y falta de transparencia son algunos de los síntomas comunes de la mala gobernanza.

 

Estos diálogos serán con y entre los diferentes estudiosos, responsables políticos y ejecutores asociados a diferentes aspectos relacionados con la equidad, la asignación del agua y la seguridad hídrica.

 

El diálogo se compone de seis (6) seminarios que cubren los siguientes aspectos:

 

  1. Planificación nacional del desarrollo y reformas institucionales necesarias para un futuro con seguridad hídrica;
  2. El papel del precio del agua en el logro de la seguridad hídrica con equidad;
  3. El mantenimiento de caudales ecológicos para la seguridad en el suministro de agua, alimentos y generación energética;
  4. Equidad y tenencia del agua en la asignación del recurso;
  5. Seguridad hídrica y cooperación regional;
  6. Desarrollo de capacidades y redes para una mejor gobernanza que conduzca a la seguridad en agua-energía-alimentos.

 

Cada seminario destacará diferentes experiencias en un tema en particular con contribuciones de expertos de todo el mundo. La principal premisa en estos seminarios es que la asignación equitativa del recurso puede garantizar un futuro de agua segura en condiciones de escasez y creciente competencia sobre el recurso.

El desglose temático de cada seminario puede consultarse aquí.

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